Patatas Alpinas

Patatas Alpinas

AVISO A NAVEGANTES: Ni somos cocineros, ni somos especialmente buenos en la cocina, ni nada por el estilo. Simple y llanamente, desde nuestra más humilde experiencia, queremos compartir aquellas recetas que más nos han hecho disfrutar en la furgo, baratas, sanas (bueno, lo más sanas posibles a veces), furgoneteras 100%, fáciles y generalmente rápidas…

Y todo esto… ¿a santo de qué? Ahora vivimos en la furgo a tiempo completo, y nos parece que a otros furgoneteros les puede ser útil esto de las «furgo- recetas» a la hora de planificar salidas y no nutrirse únicamente a base de macarrones con tomate/ arroz con tomate/ ensalada de bolsa… que, aunque hay mucho artista en la cocina furgonetera… todos hemos echado mano de las recetas básicas más de una vez. Nosotros los primeros.

Pero en fin, que me enrollo… la cosa es que vamos a intentar compartir recetas deliciosas, sencillas y todo lo que ya he dicho antes… Sin más preámbulos… las «patatas alpinas» por Naiara e Iñigo. (Los nombres de las recetas nos los inventamos, y como veréis en las fotos, este se debe a las vistas que hay frente a nuestra cocina):

INGREDIENTES

  • Patatas
  • Queso Feta
  • Mozzarella
  • Una ramita de romero
  • Un diente de ajo
  • Una cayena
  • Pimienta molida (al gusto)
  • Ajo picado (al gusto)
  • Aceite
  • Vinagre
  • Sal
Somos amantes del queso, de cualquier clase y variedad

¿Pelar o no pelar? Pues al final decidimos conservar la piel de las patatas, que si están bien limpias, le da un toque.

Nuestro furgo truco (que a nosotros al menos nos sirve), aprovisiona la furgo con tus especias favoritas. No ocupan mucho, no son caras, duran bastante tiempo y harán que cada uno de tus platos sea diferente.

Después de limpiar bien las papas, se pican y se salpimientan al gusto. Mejor ir de menos a más, que siempre hay tiempo de añadir. Calentamos el aceite en nuestro horno de placa, (en nuestro caso es uno de la marca Omnia- Sweden, que estrenamos con esta receta y que ya se ha convertido en uno de nuestros accesorios favoritos). Como decíamos, hasta hace poco no teníamos el horno, y la alternativa que se nos ocurre sería cocer las patatas un poco y después pasarlas un poco por la sartén o hacerlas fritas directamente… un poco rollo y menos sano, pero que rico.

No somos de cocinar con vino (en este caso, sería blanco), pero en su lugar le echamos un chorrito de vinagre de uva que le da vidilla (Naiara se lo echaría hasta al chocolate…). Añadimos la cayena y dejamos que se cocine unos 35- 45 minutos. Los tiempos dependerán de tu cocina y de tus gustos.

A lo largo del proceso, hay que ir dándole alguna vuelta para que no se pegue, si se seca demasiado, se puede añadir un poco de agua. Y se va comprobando que las patatas se van cocinando. Siempre podemos adaptar nuestros tiempos de cocinado a nuestras cocinas (la placa de nuestra furgo es bastante potente, pero si cocinásemos con gas probablemente hiciese falta más tiempo, o puede que tu horno sea todavía más potente… adaptarse es la clave).

Cuándo a las patatas les falta el último toque (tienen que estar prácticamente a tu gusto, si no el queso puede quemarse y las patatas quedar crudas), se añade el romero y el queso. La mozarella la solemos cortar en tacos de distintos tamaños, pero generalmente pequeños, y el feta lo desmigamos y los esparcimos. Aprovechamos que hemos abierto el horno, para añadir el romero, (nosotros lo tenemos fresco y añadimos pequeñas ramitas, pero si lo tienes seco puedes añadir la cantidad que te apetezca). Iñigo por ejemplo, prefirió añadir el romero cinco minutos antes que el queso. Cuanto más tiempo más aroma.

Y unos minutos más tarde, cuándo la mozzarella se derrita… ya puedes disfrutar de este suculento plato casi- vegano y súper sabroso.

Este plato además, admite mogollón de variantes. Nosotros para la próxima vez lo haremos sin la cayena, porque nos pareció que tapaba mucho otros sabores (si te gusta el picante esta opción es la tuya). Si no te gusta el vinagre, simplemente no se lo eches. Si lo quieres vegano 100% pasa de los quesos. Con queso azul y nueces también es una delicia. O con un par de huevos revueltos… Con curry cambias el aroma y el sabor… Admite cualquier idea que se te ocurra.

Resultado final… delicioso

Esperamos que te haya gustado la receta 🙂 si la pruebas (no necesitas una furgo, puedes hacerla en tu casa), si se te ocurre alguna variante, o si tienes cualquier idea que aportar… Déjanos un mensajito aquí o en nuestras redes sociales (instagram, twitter, facebook)… (Tienes los links un poquito más abajo)

Y si compartes este post te estaremos suuuuuper agradecidos.


Dos locos que viven en la furgo, en los alpes, temporalmente, con el perro… y algunas cosas más 🙂

Naiara- Iñigo- Inuk

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